De las epidemias de 1925 a las patologías del corazón en 2025
El estado de Zacatecas presenta una evolución marcada en sus índices de mortalidad durante la centuria que abarca de 1925 a 2025, al realizar un balance histórico, se estima que han fallecido entre 750 mil y 850 mil personas en los últimos cien años.
De acuerdo con las estadísticas de defunciones registradas, el volumen anual de decesos muestra un aumento natural progresivo vinculado de forma directa con el incremento poblacional de la entidad.
En la década de 1920, el estado poseía una población significativamente menor y una esperanza de vida reducida.
Esos factores originaron cifras de mortalidad muy distintas a las contemporáneas. Si bien la emergencia sanitaria de 2021 provocó un pico atípico con 14 mil 746 defunciones, el año 2023 cerró con aproximadamente 10 mil 200 decesos.
Las proyecciones preliminares del INEGI para 2024 y 2025 sugieren una estabilidad que ronda las diez mil u once mil muertes anuales.
Este dato refleja una transición profunda: las causas de muerte pasaron de ser enfermedades transmisibles y conflictos civiles, como la Guerra Cristera, a padecimientos crónico-degenerativos.
La capital del estado experimentó un crecimiento demográfico exponencial que impacta en sus registros de decesos.
Entre 1925 y 1950, cuando la ciudad contaba con unos 30 mil habitantes, los fallecimientos eran inferiores a los 400 casos anuales.
En la actualidad, con más de 140 mil residentes, la cifra supera las mil muertes por año. Se calcula que en la capital han muerto entre 85 mil y 105 mil personas en este siglo de historia.
Fresnillo se sitúa como el municipio con la mayor mortalidad en el estado, debido a que mantuvo la población más numerosa durante gran parte del periodo analizado.
En Fresnillo han fallecido entre 130 mil y 150 mil personas desde 1925..Actualmente, registra entre mil 600 y mil 800 decesos anuales.
Guadalupe muestra el cambio más acelerado en el número de decesos. Aunque posee el acumulado histórico más bajo, con una estimación de entre 60 mil y 75 mil fallecidos, su realidad presente es distinta.
De ser una pequeña villa, ahora alcanza entre mil y mil 200 decesos por año, cantidad casi idéntica a la reportada por la capital.
A inicios del siglo XX, las tres localidades compartían un escenario de alta mortalidad por enfermedades infectocontagiosas como el tifo y la viruela.
En Fresnillo, las condiciones de los asentamientos mineros sumaban la tuberculosis y la silicosis como causas frecuentes de finamiento.
A mediados de siglo, la introducción de antibióticos y redes de agua potable en la capital redujo de forma temprana estas infecciones.
No obstante, en el último cuarto del siglo XX, las enfermedades crónicas como la diabetes mellitus y las afecciones cardiovasculares se instalaron como las causas principales de muerte.
El panorama contemporáneo añade un factor crítico con el aumento de las causas externas. Entre 2010 y 2023 se registraron picos históricos de mortalidad por agresiones, con especial incidencia en el municipio de Fresnillo.
En el transcurso de 2025, las enfermedades del corazón se consolidan como la principal causa de muerte en el estado. Al cierre de 2024, estas patologías representaron el 23 por ciento del total de decesos con dos mil 298 casos confirmados.
Hasta el tercer trimestre de 2025, se han contabilizado mil 745 fallecimientos por estas causas.
El desglose municipal otorga nuevamente a Fresnillo el primer sitio con 412 casos, seguido por la capital con 305 y Guadalupe con 288. La tasa de mortalidad se sitúa en 138 defunciones por cada 100 mil habitantes.
El análisis, sustentado en el INEGI, la Secretaría de Salud y el Archivo Histórico del Estado, revela que el mayor cambio para estas ciudades fue la erradicación de los fallecimientos por epidemias bacterianas y su sustitución por enfermedades derivadas del estilo de vida urbano y la violencia social.