El senador Saúl Monreal Ávila presentó una iniciativa legislativa para garantizar el acceso libre al agua potable en eventos masivos y espacios de alta concentración de personas, para evitar consumo forzado y precios excesivos que vulneran los derechos fundamentales.
Es la sesión ordinaria de este martes en el senado de la República Saúl Monreal planteó si es aceptable que, en un país que reconoce el derecho humano al agua, una persona no pueda acceder a ella libremente en espacios de alta afluencia sin verse obligada a pagar precios desproporcionados.
Aseguró que la respuesta es obvia: No, porque el acceso al agua potable no es un privilegio ni una concesión comercial, dijo y agregó: Es un derecho humano indispensable para la vida, la salud y la dignidad.
En México millones de personas asisten cada año a conciertos, partidos de fútbol, festivales culturales, se ha normalizado la prohibición de ingresar bebidas de consumo personal, eso deriva en esquemas de consumo cautivo.
Así, indicó, una botella de agua con un precio comercial de entre ocho y 11 pesos, puede llegar a venderse dentro de estos recintos en 50 o hasta 90 pesos.
Esa práctica, subrayó, que impacta la economía familiar, también puede representar un riesgo para la salud y la seguridad, especialmente en eventos de larga duración o en condiciones de calor extremo.
Súl Monreal advirtió que el riesgo no es teórico, pues a nivel internacional se han registrado consecuencias graves derivadas de la falta de acceso libre al agua en eventos multitudinarios.
Sostuvo que el Estado debe actuar con responsabilidad y visión preventiva.
La iniciativa también contempla otros espacios públicos y privados de alta afluencia como aeropuertos, centrales de transporte, terminales de autobuses, recintos feriales y grandes complejos de servicios, en los que las personas, por razones de movilidad, tiempo o seguridad, enfrentan condiciones similares de consumo cautivo.
La propuest faculta a la Secretaría de Economía a emitir una Norma Oficial Mexicana que establecerá criterios de seguridad, lineamientos de información al consumidor y mecanismos de verificación, y equilibrar una relación actualmente desigual entre organizadores y asistentes, reforzar la protección al consumidor y sentar un precedente claro: en espacios de alta concentración de personas, el derecho al agua no puede quedar subordinado al lucro.