Jean Lovis Gallegos Murillo
La realidad del servicio público Contrario a la creencia de que el servidor público cuenta con todas las herramientas necesarias para su trabajo administrativo, existe una realidad «detrás del telón» donde la carencia de materiales se esconde.
Es en este espacio, fuera del alcance de la población, donde el trabajador sufre y la falta de insumos para brindar un servicio completo se traduce directamente en estrés laboral.
Definición y contexto de salud De acuerdo con el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional ( NIOSH ), el estrés laboral se produce cuando las exigencias del trabajo no igualan los recursos disponibles para el trabajador.
En el sector salud, la carencia de insumos, equipo médico y Equipo de Protección Personal ( EPP ) no es solo una falta administrativa, sino que constituye una condición peligrosa de trabajo que genera violencia psicológica institucional.
Según la OMS , la depresión y ansiedad afectan el desempeño laboral; en México, el 75% de los trabajadores ya padecía fatiga por estrés antes de la pandemia.
Factores de riesgo identificados en centros de salud La falta de implementación de la NOM-035-STPS-2018 deriva en un impacto psicológico grave debido a los siguientes factores:
• Carga de trabajo: Obliga a improvisar procedimientos y doblar turnos por fallas en el equipo, lo que provoca agotamiento emocional y frustración..
• Falta de control: El trabajador no puede decidir cómo brindar una atención adecuada por la ausencia de insumos, generando ansiedad y sentimientos de inutilidad..
• Jornadas prolongadas: La necesidad de extender turnos para «sacar el trabajo» con menos equipo produce insomnio y eleva 6,8 veces el riesgo de padecer Burnout.
• Interferencia trabajo-familia: La preocupación por no poder atender pacientes se traslada al hogar, pudiendo generar depresión.
• Liderazgo negativo: Existe presión de los jefes para «resolver con lo que hay», lo que fomenta el miedo a represalias y sufrimiento emocional.
• Violencia laboral externa: El trabajador recibe directamente los reclamos de pacientes y familiares por carencias que son responsabilidad de los directivos, derivando en un síndrome de desgaste..
• Daño Moral y Psíquico: La falta de medios técnicos aumenta el miedo al contagio y la preocupación; este daño psíquico termina convirtiéndose en daño físico cuando el estrés es inmanejable.
• Ausentismo: Las áreas con ambientes de riesgo muy alto presentan niveles elevados de ausentismo no programados.
• Riesgo Cardiovascular: El desequilibrio de «alto esfuerzo y baja recompensa» duplica el riesgo de sufrir un infarto.
• Abuso de autoridad: Se presentan cambios de horario sin justificación, violentando derechos laborales y transgrediendo la normatividad sin seguir procedimientos legales.
Análisis final El autor concluye que los trabajadores de las dependencias de gobierno se encuentran en un «sufrimiento silencioso» . Esto los ha llevado a normalizar la violencia laboral ya acostumbrarse a padecer síntomas físicos y psicológicos, lo cual el abogado define como «sentimientos mal encausados». Esta situación no es responsabilidad de los empleados, sino una consecuencia directa de la falta de empatía de los titulares de las dependencias, quienes parecen temer el progreso del trabajador.