Opinión jurídica
Abogado Jean Lovis Gallegos
Un abogado se convirtió en el objetivo de una agencia de inteligencia corrupta. El gobierno utilizó satélites, micrófonos y el rastreo de su localizador telefónico para destruir su vida y no perderlo de vista. Sus datos personales y sus actividades son ampliamente conocidas por el gobierno.
¿Quieres saber de quién hablo? Se trata de una película que recomiendo bastante: “Enemigo Público”. Pero ¿qué pasaría si no fuera una película de acción? Pues, ¿qué crees, amigo lector?
La Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 16 de julio de 2025, propone nuevas reglas para que los ciudadanos se comuniquen. Lo que antes parecía una película de suspenso ahora es una realidad.
Cuando un aparato electrónico podía ser un espacio de privacidad y ahora se convierte en un mecanismo de vigilancia masiva, representa un riesgo para los grupos y personas vulnerables que presenten denuncias, pues serán anónimas solo de palabra.
También existe el peligro de suplantación de identidad, exposición de personas inocentes, y la lista de riesgos sigue creciendo.
Ahora, los concesionarios que operen redes públicas de telecomunicaciones que presten el servicio móvil únicamente podrán activar y mantener activo el servicio de aquellas líneas que estén asociadas a usuarios finales que hayan presentado una identificación oficial.
La identificación oficial deberá contener la CURP para personas físicas y el RFC para personas morales. Tratándose de personas extranjeras, podrán identificarse con su nombre, país de origen y número de pasaporte.
Entonces, en México, para tener una línea telefónica es necesario registrar un número con la CURP, pero ¿cuál es la seguridad de que esa CURP no sea utilizada por otra persona para registrar otra línea de teléfono? Estas y otras preguntas pueden llegar a la mente del lector.
¿Pero realmente era necesario? ¿Cuál es la finalidad de esta reforma?
La privacidad se desvanece cada vez más y la libertad se encuentra disfrazada de legalidad. No permitas que nuestro futuro se esclavice.