México experimentó una transformación digital entre 2015 y 2025 al duplicar la penetración de internet en los hogares y alcanzar niveles de conectividad que colocan a la red como un servicio esencial para millones de personas, de acuerdo con datos de TResearch International y la Encuesta Nacional sobre el Uso de Tecnologías de Información en los Hogares (ENDUTIH) del INEGI.
Durante ese periodo, el acceso a internet en las viviendas pasó de 39.1% en 2015 a 78.3% en 2025, lo que representa un incremento de 39.2 puntos porcentuales. El crecimiento refleja uno de los avances más importantes en infraestructura de conectividad registrados en el país durante la última década.
La expansión permitió que el internet dejara de ser un servicio complementario y se convirtió en una herramienta indispensable en los hogares mexicanos, utilizada para trabajo, educación, comercio, comunicación y entretenimiento.
La evolución también se observa en el número de usuarios.
En 2015, el 57.4% de la población mayor de seis años utilizaba internet, mientras que para 2025 la cifra ascendió a 86.1%, equivalente a un aumento de 28.7 puntos porcentuales.
Los datos indican que actualmente más de ocho de cada diez mexicanos mayores de seis años son usuarios activos de internet, un nivel de adopción que evidencia la incorporación de las tecnologías digitales en prácticamente todos los sectores de la sociedad y una reducción gradual de las brechas de acceso existentes años atrás.
El análisis señala que el principal impulsor de esta transformación ha sido la expansión de los servicios de datos móviles.
La infraestructura de banda ancha móvil permitió superar limitaciones asociadas al despliegue de redes fijas, especialmente en regiones donde los costos de instalación o las condiciones geográficas dificultan el acceso tradicional a internet.
La cobertura móvil facilitó la conectividad en comunidades rurales y zonas urbanas marginadas, convirtiéndose en el principal mecanismo para ampliar el acceso a la red en sectores históricamente rezagados. Además, permitió mantener la conexión fuera del hogar, fortaleciendo la presencia cotidiana de internet en las actividades de la población.
De acuerdo con el diagnóstico elaborado con datos de TResearch International y la ENDUTIH, México transitó en una década de un escenario de acceso limitado a una etapa de conectividad masiva, caracterizada por una mayor cobertura en hogares, una adopción generalizada entre la población y una creciente dependencia de las tecnologías digitales para el desarrollo económico y social.