Christian del Havre
La reflexión de hoy: “Los diálogos del bienestar”. Y claro, “hijos del bienestar”, no porque busquen el mayor bien de la población mexicana, sino porque este adjetivo se ha convertido en algo “chafa”, mal hecho, en sinónimo de tranza y fracaso. Por eso le llamo “Los diálogos del bienestar”.
Nos encontramos con la noticia de que en Chilapa, Guerrero, un poblado de la sierra, hay una crisis humanitaria derivada de la disputa entre Los Ardillos y Los Tlacos por el control del territorio. Situaciones similares se han registrado en algunos municipios de la serranía duranguense y, en su momento, en comunidades de Jerez, Zacatecas. Estas condiciones han generado desplazamientos, miedo y parálisis en las comunidades.
La pregunta es: ¿qué está haciendo el Estado ante esta situación? ¿Qué acción está tomando el gobierno federal y el estatal, ambos encabezados por Morena en estas entidades?
Se ha señalado que, en lugar de aplicar la ley contra quienes amenazan a la población y paralizan la vida económica, social y educativa, se habrían realizado acercamientos o mesas de diálogo con estos grupos, con la participación de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la gobernadora Evelyn Salgado.
Esto abre una pregunta inevitable: ¿en qué momento se normaliza el contacto directo entre autoridades y grupos criminales?
Mientras en el ámbito internacional estas organizaciones han sido catalogadas como estructuras criminales de alto impacto, en el contexto local se percibe una estrategia que algunos interpretan como negociación.
La contradicción, según críticos, es evidente: mientras en zonas afectadas por la violencia se busca interlocución con actores armados, en otros contextos ciudadanos que protestan reciben respuestas más duras del Estado.
Esa diferencia de trato alimenta la percepción de un doble estándar en la actuación gubernamental.
Zacatecas, despierta. México, despierta.
La pregunta final es inevitable: ¿qué va a hacer el ciudadano ante este escenario?
Muchas gracias.
Su amigo, Christian del Havre. Hasta la próxima.