Los ejidos y comunidades río abajo agrupados en el Movimiento en Defensa del Territorio y del Río Atenco, rechazaron las declaraciones del gobernador David Monreal Ávila sobre el proyecto de la presa Milpillas, y negaron que la oposición a la obra responda a intereses políticos.
Mediante un pronunciamiento, los inconformes desmintieron los señalamientos del gobernador, que calificó la presa Milpillas como «el proyecto más noble de la humanidad» y acusó de politiquería a quienes se oponen a su construcción.
La organización sostuvo que sus integrantes son habitantes de las comunidades afectadas y acusó al gobierno estatal de criminalizar su lucha.
También se cuestionó la descalificación de los procesos democráticos ejidales y se recordó que durante la última década las asambleas han rechazado de manera reiterada el proyecto porque consideran que tiene fallas técnicas, ambientales y sociales.
En el pronunciamiento, además, el movimiento también criticó a los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación y su Segundo Piso, porque megaproyectos extractivistas sin tomar en cuenta la opinión de las comunidades involucradas.
Los integrantes del colectivo reiteraron su rechazo a la presa Milpillas y exigieron la cancelación definitiva del proyecto.
Asimismo, advirtieron que mantendrán la defensa de su territorio independientemente del partido político que se encuentre en el poder.