Ulises Mejía Haro, diputado federal,coincidió con la postura del Colegio de Notarios del Estado de Zacatecas y del Colegio Nacional del Notariado Mexicano, que han advertido qué reciente reforma en Zacatecas representa un retroceso y un riesgo para la certeza jurídica de la población.
En conferencia de prensa en Fresnillo, fue cuestionado sobre las recientes modificaciones a la Ley del Notariado del Estado de Zacatecas, contenidas en el Decreto 315, mediante el cual se faculta al Ejecutivo estatal para designar de manera directa cuatro patentes notariales en sedes vacantes, sin sujetarse plenamente a la carrera notarial que históricamente ha garantizado transparencia, profesionalización y seguridad jurídica en la entidad.
“El notariado es un pilar del Estado de derecho, y su fortaleza descansa en la independencia y la alta preparación técnica de quienes ejercen la fe pública”, señaló el diputado federal.
Y consideró jurídicamente inadmisible la incorporación del artículo 66 Bis, que permitiría otorgar una patente notarial primero y conceder posteriormente un periodo de ‘preparación’ de hasta 20 meses.
«En el sistema del Notariado Latino la capacidad se acredita antes de otorgar la fe pública. Permitir que personas sin la evaluación técnica correspondiente validen actos jurídicos pone en riesgo la estabilidad patrimonial, así como la validez de escrituras, contratos y testamentos de las familias zacatecanas”, advirtió.
Recordó que antes de esta reforma, el procedimiento para ocupar notarías vacantes en Zacatecas garantizaba rigor jurídico y meritocracia, pues contemplaba la convocatoria pública, acreditar al menos 12 meses de experiencia comprobable dentro de una notaría.
También presentar un examen académico y práctico, oral, ante cinco sinodales especializados; obtener una calificación mínima de 80 como requisito indispensable; ysuperar un examen de oposición.
Este esquema sustentaba la profesión y aseguraba que quien recibiera patente notarial fuera una persona plenamente capacitada para custodiar la fe pública.
Ulises Mejía Haro sostuvo que la modificación aprobada podría vulnerar los principios de certeza jurídica, transparencia, profesionalización e imparcialidad
Además abriría la puerta a decisiones discrecionales que podrían debilitar la confianza ciudadana en una institución fundamental para la vida legal y patrimonial del estado. “Respaldamos la postura técnica y responsable del Colegio de Notarios. Defender la carrera notarial es defender la legalidad y proteger a las familias zacatecanas”, concluyó.