Noemí Luna
Zacatecas atraviesa una crisis de gobernabilidad sin precedentes bajo el signo de la improvisación. La administración de David Monreal ha demostrado un desprecio sistemático hacia los pilares del desarrollo estatal. Desde Acción Nacional, advertimos que la justicia social no se pregona: se ejerce con presupuesto.
El magisterio es el corazón de nuestra identidad y el motor del progreso educativo regional. Resulta inaceptable que casi tres mil docentes enfrenten adeudos salariales de hasta ocho meses de trabajo. Retener el sueldo de un maestro es vulnerar el derecho fundamental de nuestras familias zacatecanas.
Esta indolencia no es un hecho aislado, sino un patrón de conducta gubernamental recurrente. Actualmente, el sector salud también padece la falta de insumos, medicamentos y salarios dignos. Los «héroes de blanco» son ignorados por un Ejecutivo que prefiere el silencio y la ausencia.
La burocracia estatal, motor administrativo de la entidad, fue estigmatizada desde el primer día de este sexenio. Al generalizar acusaciones, el gobernador ignoró la vocación de servicio de miles de funcionarios públicos. Sin su labor diaria, el estado caería en una parálisis operativa de graves consecuencias.
El caso del ISSSTEZAC refleja la falta de humanismo político hacia nuestros pensionados y jubilados. Con el pretexto de sanear finanzas, se castigó a quienes entregaron su vida al servicio estatal. La «austeridad» se ha convertido en un instrumento de opresión para los sectores más vulnerables.
Los casos mencionados comprueban que David Monreal no aprende ni es sensible ante los sectores indispensables para el desarrollo de la entidad. Sigue sin entender que gobernar requiere empatía y cumplimiento cabal de las obligaciones legales con quienes trabajan por Zacatecas.
A los casi 3 mil docentes a quienes se les retiene su salario, y a quienes ahora se les posterga el pago hasta abril, les reitero mi respaldo total. Es una injusticia que se juegue con el sustento de quienes forman a nuestras próximas generaciones.
Como legisladora federal, mi compromiso es firme con la defensa de los derechos laborales vigentes. No permitiremos que la opacidad y el incumplimiento sigan golpeando la economía de los hogares. Llevaremos esta denuncia a la Cámara de Diputados para exigir soluciones reales y urgentes.
Zacatecas merece un gobierno que respete a sus trabajadores y cumpla con la ley establecida.
Desde el inicio, el actual gobierno estatal morenista, encabezado por David Monreal Ávila, se ha caracterizado por su insensibilidad hacia sectores primordiales de la sociedad a quienes ha violentado con actitudes groseras y hasta la retención o falta de pago de sus salarios y prestaciones.
Ahí están las y los integrantes del sector público de la salud, que en repetidas ocasiones se han movilizado para denunciar los bajos salarios y la falta de pago, así como la carencia de medicamentos y materiales para la atención de pacientes. Esa actitud llevó al sindicato de detener la prestación de los servicios médicos, atendiendo sólo las urgencias en hospitales de varios municipios.
También están las y los pensionados del ISSSTEZAC, que por el argumento de eliminar las “pensiones doradas” la administración monrealista dejó por mucho tiempo sin ingresos a decenas de zacatecanas y zacatecanos que su única forma de subsistencia era la prestación obtenida por años de trabajo en los gobiernos estatal, municipales y organismos descentralizados.
Y que tampoco se nos olvide que a su llagada al gobierno del estado, David Monreal acusó de forma general a toda la burocracia estatal de ladrones y flojos, sin discernir que la mayoría son funcionarios públicos de carrera, que gracias a su vocación de servicio cumplen con las funciones para que la entidad no se paralice y se cumplan en tiempo y forma los proyectos.
El sector educativo también ha sido víctima directa de la indolencia del Ejecutivo estatal, derivado de la retención de salarios, como le sucedió a los maestros de telesecundaria y de las secciones 34 y 58 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Esa situación ha motivado muchas movilizaciones y paros de actividades en las escuelas.
Aún con todos esos antecedentes, David Monreal no aprende ni se sensibiliza con los sectores indispensables para el desarrollo de la entidad. Sigue con su pésimo gobierno.
El fin de semana, los docentes volvieron a denunciar el incumplimiento del pago de hasta ocho meses de salario, pese a que la Secretaría de Educación Pública y el Gobierno del Estado se comprometieron a que el adeudo a 3 mil docentes se liquidaría en la primera quincena de marzo. Lo que no sucedió, porque sólo unos pocos recibieron el sueldo completo.
La denuncia del impago fue realizada por los afectados en la asamblea estatal de la sección 34 del SNTE, a quienes se les informó oficialmente que el recurso saldrá hasta abril… si es que les cumplen.
Ante la inconformidad por el incumplimiento las y los maestros zacatecanos esta semana pararon labores e interpusieron una denuncia colectiva por la retención salarial, ya que es una violación de sus derechos laborales.
Como legisladora federal expreso mi solidaridad y respaldo al sector magisterial zacatecano, con quienes me comprometo a llevar a la Cámara de Diputados esta irregularidad que afecta su salario y a sus familias, poniendo en la inestabilidad su economía y obligándoles a pedir préstamos económicos para subsistir.