Como insensibles calificó la diputada federal Fuensanta Guerrero a los gobiernos del Morena, pues aseguró que desde que llegaron al poder todo lo que hacen es destruir al país y afectar a la población que no coincide con sus acciones.
La priista criticó las graves incongruencias de aquellos que llegaron al poder con la promesa de acabar con la corrupción, “barrer las escaleras de arriba para abajo” y poner “primero a los pobres”, entre otras falacias de su eslogan: “no mentir, no robar y no engañar”.
Fuensanta Guerrero se refirió a los acontecimientos que involucran al Morena, como la petición formal del gobierno de los Estados Unidos para detener, con fines de extradición, al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a nueve funcionarios y exfuncionarios de esa entidad, por su presunto vínculo con cárteles de la droga.
La diputada federal lamentó la represión policial que el fin de semana sufrieron los productores zacatecanos de frijo del gobierno morenista de David Monreal cuando se manifestaban para exigir el cumplimiento de los acuerdos de ampliación de acopio y el respeto al Precio de Garantía.
“Deberíamos preguntarnos: ¿en qué momento se volvieron tan insensibles e inhumanos con el pueblo de México? Con los productores, el campo, las mujeres, la salud, los niños con cáncer, la educación, los deportistas, maestros y transportistas. Y podría seguir, porque la lista de los olvidados de este gobierno es larga y dolorosa”, expresó.
“Lo que sí queda claro, más que nunca, es lo difícil que es estar hoy en Morena y seguir defendiendo lo indefendible; tener que defender un narcogobierno y cargar con tanta sangre que derrama México todos los días. Tener que tratar de justificar una agresión policial y detenciones arbitrarias ante la incapacidad de atender a los campesinos”, argumentó Fuensanta Guerrero.
“Las y los mexicanos sufrimos todos los días las consecuencias de un gobierno fallido, de un gobierno que no tiene ni pies ni cabeza. Los mexicanos merecen la grandeza de un gobierno que asuma su responsabilidad y que realmente dé resultados”.
“Necesitamos instituciones fuertes, autoridades que no se doblen ni se pongan de rodillas ante quienes siembran muerte todos los días, ni gobernadores que violenten a sus ciudadanos”, concluyó.