La senadora Geovanna Bañuelos, al presentar el dictamen a nombre de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, afirmó que la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales es el eje que consolida la política de la Cuarta Transformación.
Y subrayó que no es una concesión, es un derecho postergado que busca devolver a las personas tiempo esencial para la familia, el descanso y la salud, se rompe con una cultura de explotación que ha sido normalizada históricamente.
Además detalló que esta medida se suma a una serie de reformas de gran calado social alcanzadas en la última década.
Entre estos avances, destacó el incremento del salario mínimo por encima de la inflación, la regulación de la subcontratación, el reconocimiento de derechos para trabajadoras del hogar y del campo, la implementación de la Ley Silla y la reducción de la brecha salarial entre hombres y mujeres.
Enfatizó que trabajar más horas no implica mayor eficiencia y que el nuevo modelo dignifica a sectores vulnerables, como la juventud y los adultos mayores.
Un aspecto crucial del documento es la mención a la transición gradual y ordenada de esta reforma. La senadora puntualizó que el objetivo es construir acuerdos que no asfixien la economía nacional, sino que permitan a los sectores productivos adaptarse a las necesidades reales del pueblo trabajador. Asimismo, reivindicó la trayectoria del Partido del Trabajo como la primera fuerza en impulsar esta lucha desde las fábricas, las minas y las plazas públicas, mucho antes de que se considerara viable en el debate institucional.
Finalmente, el texto resalta la colaboración entre los distintos niveles de gobierno y los sectores sociales. La legisladora reconoció la voluntad política de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para asumir esta causa, así como la intervención del secretario del Trabajo, Marath Bolaños.