Saul Monreal, senador
Amigas y amigos que nos siguen como cada semana, el año que concluye ha sido, en lo personal y en lo institucional, un periodo de exigencia profunda, de aprendizaje constante y de crecimiento que deja huella. No fue un año sencillo; fue un año de retos que obligaron a estudiar más, a escuchar mejor y a actuar con mayor responsabilidad, en la vida pública, cada ciclo que termina debe evaluarse no solo por los resultados visibles, sino por el conocimiento adquirido y por la fortaleza institucional que se logra construir paso a paso.
En el ámbito académico, este año marcó un punto de inflexión. La culminación de mi doctorado en administración pública no representa una meta aislada ni un logro individual, sino la reafirmación de una convicción: la formación permanente es indispensable para servir mejor. La docencia, particularmente en el nivel de posgrado y doctorado, sigue siendo una de mis mayores pasiones. Enseñar no es solo transmitir conocimientos, es dialogar con nuevas generaciones de investigadores, formar pensamiento crítico y mantener viva la relación entre la teoría y la práctica. Desde el aula también se construye país, porque ahí se siembran ideas que más adelante se traducen en políticas públicas, innovación y compromiso social.
Desde el Senado de la República, el trabajo legislativo desarrollado a lo largo del año ha estado orientado al fortalecimiento del Estado mexicano y a la defensa del interés público. Ha sido un periodo de consolidación institucional, de análisis riguroso y de construcción de consensos, siempre con la convicción de que legislar no es improvisar, sino estudiar, debatir y decidir con fundamento técnico y con sensibilidad social. Cada iniciativa, cada dictamen y cada posicionamiento han tenido como eje el bienestar del pueblo y el desarrollo equilibrado del país.
Quiero expresar un agradecimiento sincero a las y los lectores de Radioevolución.com, un espacio informativo que a lo largo de este año se ha convertido en un canal de diálogo respetuoso, plural y comprometido con la verdad. Su acompañamiento, su interés y su lectura siempre serán importantes para mí, es un privilegio poder compartir reflexiones en un medio que entiende la comunicación como un servicio social.
Al iniciar un nuevo año, deseo que el 2026 nos encuentre con salud, con paz en nuestros hogares y con ánimo renovado para seguir aprendiendo y construyendo. Que no perdamos la capacidad de asombro, ni la voluntad de mejorar como personas, como profesionales y como sociedad. Sigamos apostando al conocimiento, al trabajo honesto y a la esperanza colectiva. Con afecto y gratitud, les deseo un año nuevo lleno de luz, de propósito y de avances compartido, soy su amigo Saúl Monreal Ávila.