El cargo de presidente municipal en México se consolida como una posición políticas de riesgo.
En el 2024 y en el 2025 se marcó un periodo de intensa violencia, y al menos doce presidentes municipales en funciones o electos han perdido la vida, la mayoría de los casos se centra en Michoacán, Oaxaca y Guerrero.
El recuento de homicidios contra autoridades municipales revela un patrón geográfico y una escalada en la vulnerabilidad, no hay distingo de filiación política de las víctimas, que provienen del Morena, de la oposición o bien candidatos independientes.
Michoacán se sitúa a la cabeza de este saldo trágico, y son cinco presidentes municipales asesinados en poco más de un año.
La lista incluye a ediles de diferentes partidos, y el homicidio de Carlos Manzo Rodríguez de Uruapan el 1 de noviembre de 2025 es el más reciente.
La lista incluye a Martha Laura Mendoza Mendoza de Tepalcatepec (Morena), asesinada en junio de 2025; el caso de Salvador Bastida García de Tacámbaro, su homicidio ocurrió en junio de 2025, tiene como referencia que fue asociado previamente con Morena, si bien su filiación precisa al momento del crimen no siempre es concluyente.
Los crímenes de 2024 incluyen a Yolanda Sánchez Figueroa, de Cotija (PAN) en junio y Guillermo Torres Rojas, de Churumuco (PRI) en abril.
En Oaxaca está la pérdida de tres ediles en funciones; Lilia Gema García Soto de San Mateo Piñas (Morena) en junio de 2025, Mario Hernández García, de Santiago Amoltepec (Independiente), en mayo de 2025, y Román Ruiz Bojórquez, de Candelaria Loxicha (Independiente), en octubre de 2024.
Guerrero también se mantiene en alerta, con ediles asesinados de distintas coaliciones y partidos.
Están los casos de Isaías Rojas Ramírez, de Metlatónoc (PT) en junio de 2025, y Alejandro Arcos Catalán ñ, de Chilpancingo (Alianza PAN-PRI-PRD) en octubre de 2024.
A esos se suma el caso de Salvador Villalba Flores (Electo) de Copala (PRI), ultimado en junio de 2024 antes de tomar su cargo.
San Luis Potosí también se sumó a la lista con el asesinato de Jesús Franco de Tancanhuitz (Morena), en diciembre del 2024.
Adicionalmente, el caso de Enrique Rodríguez Cayetano (Electo) de San Felipe Xochiltepec, Puebla (Fuerza por México), en septiembre de 2024.
El recrudecimiento de estos crímenes evidencia una crisis de seguridad en el ámbito municipal, y las autoridades de primer nivel son blancos constantes del crimen organizado o de conflictos políticos de índole local.