El Plan B de la reforma electoral impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, actualmente está en discusión en el Senado de la República como cámara de origen.
Esta propuesta parte del objetivo de fortalecer el sistema electoral mexicano hacia un modelo más austero, eficiente y cercano a la ciudadanía, eliminando excesos y optimizando el uso de los recursos públicos, consideró el diputado federal Ulises Mejía Haro.
E indicó que se trata de poner en orden el gasto público y garantizar que la democracia no sea sinónimo de derroche, que sea de resultados para la gente.
Entre los ejes principales del Plan B está la reducción del gasto en el sistema electoral, con la reestructuración administrativa y la eliminación de privilegios, eso permitirá ahorros significativos sin afectar la organización de las elecciones.
También se plantea simplificar los procesos electorales para hacerlos más ágiles, facilitando la entrega de resultados y fortaleciendo la confianza ciudadana.
“Se trata de tener instituciones más eficientes, que cuesten menos y que respondan mejor a la ciudadanía”, se destacó.
Ulises Mejía subrayó que otro de los puntos relevantes es el establecimiento de límites al gasto de los congresos locales, proponiendo que su presupuesto no exceda el 0.7% del presupuesto total de cada entidad, con el fin de fomentar disciplina financiera y evitar excesos.
Además, se contempla la reducción en el número de regidores en los ayuntamientos, para buscar gobiernos municipales más eficientes, con menor carga administrativa y mayor enfoque en resultados para la población.
La propuesta contempla fortalecer la participación ciudadana, impulsar mecanismos que acerquen más las decisiones públicas a la gente y consoliden una democracia más activa.
Uno de los aspectos importantes del Plan B es la reorientación del gasto público, ya que los ahorros generados serán destinados a obras, servicios y programas que beneficien directamente a la población en los estados y municipios.
“Cada peso que se ahorre en privilegios debe traducirse en bienestar para las familias mexicanas”, afirmó.