Para erradicar el «coyotaje» y garantizar que los productores no se vean obligados a vender su cosecha a precios bajos, el diputado federal Ulises Mejía Haro presentó una iniciativa para transformar radicalmente el modelo de acopio y comercialización de frijol en el país, con especial énfasis en Zacatecas.
Zacatecas es el principal productor de frijol en México, 40% del producto nacional, con más de 400 mil toneladas anuales, el esquema actual de precios de garantía solo alcanza a cubrir una cuarta parte de la producción, dejando el resto a merced de intermediarios.
Mejía Haro señalo que la problemática actual no radica en la capacidad de producción, sino en la vulnerabilidad financiera del campesino al momento de vender.
«Hoy el problema no es producir, también es vender bien. Mientras no resolvamos eso, el pequeño productor seguirá en desventaja. No podemos permitir que el mercado siga dominado por intermediarios que compran por debajo del costo de producción, obligando a nuestra gente a malbaratar su trabajo para pagar deudas», sostuvo el diputado.
Para combatir esta situación, la propuesta contempla adelantar recursos por 12 mil pesos por tonelada para financiar la siembra y cosecha. Según el legislador, este anticipo es la clave para que los productores no caigan en manos de agiotistas ni se vean forzados a vender su grano en apenas seis o siete pesos por kilogramo.
La iniciativa se divide en dos rutas estratégicas que el diputado detalló ordenar desde el origen: Se plantea crear un padrón digital y físico de pequeños productores para asegurar que el beneficio llegue a las familias del campo y no a «simuladores».
Además, se implementará la agricultura por contrato y una contraloría social con videovigilancia en centros de acopio para garantizar transparencia total.
Para las 300 mil toneladas que quedan fuera del programa federal, Mejía Haro propuso la creación del distintivo «Hecho en México por Zacatecanos».
También destacó que este modelo ya tiene un respaldo en la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum con la nueva planta embolsadora en Sombrerete, pero su propuesta busca llevar el frijol zacatecano a las grandes cadenas comerciales como Walmart y Soriana, e incluso conquistar el «mercado nostalgia» en Estados Unidos.
«Tenemos un potencial de 40 millones de mexicanos en el extranjero que quieren consumir lo que produce su tierra. Debemos aprovecharlo», afirmó.
Finalmente, Ulises Mejía Haro subrayó que este plan es aplicable a otros productos estrella del estado como el chile, ajo, cebolla y mezcal; «se trata de apostarle a la agroindustria como un verdadero polo de desarrollo. El campo zacatecano debe dejar de ser sinónimo de deuda para convertirse en un negocio justo para quienes lo trabajan».