de un “chamaqueo”, caminaron hacia el recinto de Donceles. Largo, muy largo debió ser el andar para la diputada quien era empujaba en una silla de ruedas, o para otra cuyas zapatillas de tacón alto, las cerca de siete calles debieron convertirse en un castigo el andar.
Con todo, las y los diputados de Morena, Partido del Trabajo y Verde Ecologista, ya instalados otra vez en el presídium, reanudaron la sesión. La ausencia de panistas y priístas en el salón de plenos permitió que el proceso legislativo continuara y, sin debate, se aprobaron los dictámenes con el Presupuesto de la Ciudad de México 2026. Tan grandes y tan chamacos…