El sector minero nacional enfrenta un escenario sin precedentes tras la desaparición y fallecimiento de un grupo de trabajadores, son indicadores de violencia obligan a las instituciones del estado a reorientar la vigilancia con enfoque prioritario en regiones mineras, ya que el esquema de seguridad es insuficiente ante las nuevas amenazas.
Así lo informó Rubén del Pozo, presidente del consejo consultivo de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México, al participar en una marcha en es la ciudad de Zacatecas en solidaridad con las familias afectadas y en demanda de justicia.
Recordó que al momento el reporte confirmó el hallazgo de cinco cuerpos, y y la hipótesis de las versiones iniciales de una posible confusión perdieron fuerza ante la ausencia de una postura oficial que esclarezca lo sucedido.
Del Pozo precisó que, si bien el sector ha padecido delitos como el robo de materiales en el pasado, un secuestro de esta magnitud carece de antecedentes en la historia minera del país, además coloca a la actividad extractiva en un como un foco rojo de riesgo, eso exige una reevaluación inmediata de las estrategias de protección.
La petición a las autoridades es que redoblen esfuerzos y se modifiquen los protocolos de seguridad actuales, y señaló que los indicadores de violencia obligan a las instituciones del estado a reorientar la vigilancia con un enfoque prioritario en las regiones mineras, ya que el esquema de seguridad actual resulta insuficiente ante las nuevas amenazas detectadas en 2026.