Antonio Valentín Argüelles
El diputado federal por Morena Alfonso Ramírez Cuéllar afirmó que la reforma judicial fue un cambio de paradigma para la impartición de la justicia en México, se buscó mayor inclusión y acercamiento a la ciudadanía.
Pero, se agrega en un comunicado de prensa, su implementación presenta retos que muestran la necesidad de hacer adecuaciones al marco jurídico, tanto a nivel constitucional, como en la legislación secundaria.
“Es un gran logro democrático el hecho de que ahora podamos elegir a las personas juzgadoras. Debemos mantener el voto universal, libre y secreto. Pero al mismo tiempo se requiere asegurar que las candidaturas cumplan con los parámetros de idoneidad necesarios para llevar a cabo con esta importante labor”, mencionó.
Agregó que “actualmente, hay muchos jueces y juezas muy capaces y honestos. Pero en todos los casos se debe garantizar que se cuenta con experiencia y conocimientos necesarios en sus materias, además, es indispensable asegurar la independencia judicial, tanto de corrientes políticas como de intereses económicos”.
Dentro de los principales cambios propuestos por el legislador, destacan realizar la próxima elección judicial hasta el primer domingo de junio de 2028, considerando que este ejercicio democrático debe ser independiente de la las votaciones para los puestos de representación popular.
Lo anterior, también disminuiría el riesgo de asociar las candidaturas judiciales a determinados partidos políticos. Dada la premura de tiempo, este cambio de fecha se incluiría en la reforma electoral que será presentada los próximos días al Congreso de la Unión.
En este punto el legislador, no explica que en la realidad ese voto se vio influenciado por el célebre “acordeón judicial”, que se repartió en todas las oficinas públicas, a los líderes de colonias y barrios que pertenecen a la estructura del partido oficial.
No señala que la visitaduría judicial federal está preocupada de la gran cantidad de sentencias que son dictadas contra constancias o sin el conocimiento jurídico de cada expediente y como ejemplo tenemos casos de un tribunal colegiado donde las magistradas dentro de un juicio de amparo ordenan reponer el procedimiento cuando en las constancias se había otorgado la libertad, otro caso es el de las protestas de los trabajadores judiciales federales en Michoacán donde solicitan se remueva a la jueza oral ya que en las audiencias a través de las plataformas de internet teams o whatsapp solicita, instrucciones a los trabajadores a su cargo, que debe decir o hacer con el desarrollo de las audiencias penales o en otro caso en el que un juez del tribunal de apelación hace todas las consultas de su trabajo con los excompañeros del Tribunal Colegiado y uno más que tiene que ver con la renuncia en los primeros quince días de tomar posesión de varios jueces y magistrados tanto del fuero común como federal.
Dentro de la propuesta de realizar la próxima elección judicial hasta el 2028, aquí hay no hay buena voluntad y te explico dónde está la trampa.
En las elecciones atípicas del Poder Judicial tanto local como federal de 2025, no estaba permitida la injerencia de partidos políticos, los candidatos tenían que estar ajenos a cualquier político para que esto fuera independiente en los buenos deseos del INE, pero en la realidad el partido oficial metió mano escogiendo o apoyando a sus candidatos como si fueran sus militantes, al elaborar y distribuir el llamado acordeón judicial donde eran reproducciones en miniatura de las boletas con los números que deberían ponerse y que representaban los candidatos del partido en el poder, asimismo, no existían representantes de casillas que cuidaran que no hubieran delitos electorales o que el traslado de las boletas que no fueron utilizadas y que no fueron canceladas no fueran manipuladas.
Ahora bien, al llevarse la elección judicial y la de puestos de representación popular, existirán representantes de casillas de todos los partidos políticos, se vigilara el proceso y limitará cualquier oportunidad de fraude, lo que hara que lleguen candidatos judiciales que no fueron aprobados o seleccionados por el régimen y con ello perder el control del poder judicial.
No nos engañemos, todo esto se les dijo en su momento, que la premura de una reforma al Poder Judicial de gran calado, hecha al vapor o con las patas, no era lo correcto, que no llegarían personas expertas en derecho, que no se terminaría el rezago en el dictado de las sentencias, que no habría independencia judicial, que se mandaban señales de incertidumbre jurídica para los inversionistas; pues el tiempo nos alcanzó a menos de un año de que tomaran posesión los jueces y magistrados los mismos diputados que aplaudieron y aprobaron la reforma AHORA están reculando.
Hasta aquí mi participación, un gusto saludarte, soy Antonio Valentín Argüelles Rivera y te invito a que me acompañes la próxima semana.