En la perspectiva global, el inicio de 2026 continúa marcado por elevados niveles de incertidumbre asociados principalmente a las políticas del presidente Trump. La posibilidad de un escenario de estanflación, la fragmentación del comercio internacional y una creciente polarización geopolítica continúan siendo riesgos importantes. Sin embargo, la economía ha sorprendido por su relativa fortaleza, lo que ha permitido que los inversionistas respondan hasta ahora de manera relativamente mesurada. Más allá de los ajustes en los precios de los activos, los indicadores de volatilidad sugieren un nivel bastante elevado de optimismo.
Por ejemplo, el VIX del mercado accionario estadounidense subió momentáneamente hasta 20pts hace algunos días, un máximo desde noviembre pasado, pero retrocedió rápidamente hacia un nivel más normalizado. Indicadores similares de bonos soberanos y divisas globales han tenido un mejor desempeño, permaneciendo bajos. En este contexto, el viernes pasado publicamos nuestro documento de perspectivas para el 1T26 y el resto del año. Analizamos los temas que probablemente tendrán una influencia importante sobre las perspectivas de crecimiento económico, inflación y políticas públicas en el mundo, con especial énfasis en las posibles repercusiones de EE. UU. sobre distintas latitudes y una diversidad de activos financieros.
En México, las noticias han sido favorables, reflejándose en la dinámica de los mercados locales, que continúan sobresaliendo en términos de su fortaleza. En este contexto, consideramos que el PIB crecerá 1.8%, por encima de los pronósticos del consenso. La inflación cerraría el año en 4.4% desde 3.7% en 2025. Bajo este escenario, anticipamos dos recortes adicionales en la tasa de interés, llevándola a 6.50% al cierre del año. En los mercados, estimamos el tipo de cambio en USD/MXN 17.90 en promedio durante el año, con un mejor desempeño en el primer semestre y el IPC de la BMV terminaría en 73,500pts, equivalente a una ganancia anual de poco más de 14% sin considerar dividendos.
En la agenda internacional, la atención de los inversionistas estará en diversos frentes.
Destaca la decisión de política monetaria del Fed. Al igual que el consenso de analistas, anticipamos que mantendrá el rango de la tasa de interés sin cambios entre 3.50%-3.75%. En este contexto, lo más importante será la señal del presidente Powell sobre el sesgo de la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno, particularmente ante las presiones del presidente Trump de reducir de manera agresiva la tasa de referencia. Los analistas estamos debatiendo sobre el momento más oportuno para la próxima baja y la magnitud acumulada de recortes que se materializarán este año.
Nosotros creemos que serán -75pb en todo 2026, ligeramente por encima de lo que descuenta el mercado. También habrá decisiones de política monetaria en Hungría, Chile, Canadá, Brasil, Suecia, Sudáfrica y Colombia, en un contexto donde los ciclos de disminuciones ya se encuentran en una etapa madura en la mayoría de los países. En EE. UU. continúa la temporada de reportes corporativos del cuarto trimestre. En los próximos días conoceremos los resultados de 102 compañías del S&P 500. Hasta ahora, 12.4% de las compañías han reportado con un crecimiento de utilidades por acción de 17.7% anual y una tasa de sorpresas positivas de 80.3%, lo que apunta a un inicio sólido.
A pesar de que faltan muchos resultados todavía, el inicio de la temporada ha sido bastante favorable. En el resto de la agenda de dicho país tendremos la balanza comercial, precios de casas y órdenes de fábrica de noviembre, así como los precios al productor de diciembre y la confianza del consumidor de enero. En otras latitudes, se publicarán los indicadores PMI de enero en China. En la Eurozona, los agregados monetarios y la tasa de desempleo de diciembre, así como el PIB del 4T25 y algunos indicadores de confianza de enero.
Se llevará a cabo una cumbre económica entre la Unión Europea e India, con este último también como anfitrión de la Semana de Energía.
En el bloque monetario habrá una reunión de ministros exteriores para discutir sobre la guerra entre Rusia y Ucrania. Por último, el 30 de enero expira la resolución continua que mantiene abiertas las operaciones del gobierno de EE. UU., con los congresistas debatiendo sobre los gastos del gobierno federal con el objetivo de alcanzar un acuerdo para evitar un nuevo cierre.
En la agenda nacional, conoceremos el primer estimado del PIB del 4T25, para el cual anticipamos un avance de 0.7% t/t, con lo cual la tasa anual sería de 1.5%. Si estamos en lo correcto, esto implicaría una expansión de 0.5% en todo 2025, en línea con nuestro pronóstico desde abril. Por otro lado, anticipamos un superávit de casi US$470 millones en la balanza comercial de diciembre. Las compras y envíos en el sector petrolero probablemente se desaceleraron debido a la disminución en volúmenes y un menor precio del petróleo.
Por el lado del sector no petrolero, el crecimiento de las exportaciones probablemente se desaceleró, en buena parte por cierta debilidad del sector automotriz. En contraste, las importaciones crecerían a un ritmo vigoroso, ayudadas por la fortaleza del peso frente al dólar, entre otros factores. Por último, se publicarán los reportes de crédito bancario y finanzas públicas de diciembre de 2025.